La personalización del espacio de trabajo es una práctica muy popular ya que le da al trabajador un sentido de libertad y control sobre el lugar donde trabaja.
Hacer “suyo” el espacio de trabajo le da sentido de pertenencia y le hace sentirse apreciado y motivado por su empleador.
Además en ese espacio “propio”, el trabajador puede utilizar elementos que le ayuden a reducir el estrés y tensiones del día a día y ser mucho más productivo.






